Odi (fallecido)

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ODI

Mi pobre Odi cuando por fin encontró la felicidad y una familia estupenda su corazoncito le falló, ese corazón demasiado grande tanto en sentido literal como figurado, y por desgracia, demasiado debilitado.
El verano de 2005 Odi llegó a casa desde la perrera de Badajoz, ni siquiera “le elegí” pues los que yo quería acoger estaban ya pedidos, asi que pedí cualquiera, y así esas estupendas personas que se encargan de sacarles y ayudarles me trajeron uno de los que cumplía ese mismo dia, tal vez estaba destinado a llegar a mis manos por el triste destino que después le aguardaba pues yo últimamente parece que tengo un gafe con los animales, siempre me tocan los mas pobrecitos o acaban pasándoles algo.


Ahí estaba la 1º vez que le vi sin moverse del lado de sus salvadoras, en esos momentos me pareció el perro mas lindo del mundo, o tal vez el mas bueno, pues sus ojos brillaba la pureza y felicidad de un cachorro que acababa de recuperar su vida, de empezar a vivir desde cero.


Por su inocencia, simpatia y buen carácter le llamamos Odi.
Enseguida se aferró a nosotros, sobre todo a mamá que es la que mas le ha cuidado y consentido, el pobre lo único que quería era cojerte con su boquita de la mano para sentirse seguro y protegido. Al principio era muy miedoso, con cualquier ruido se agachaba a temblar, se escondia, lloraba, cuando salias corriendo o hablabas un poco alto rompia a gemir, solo el sabrá lo que le habrán echo en su vida anterior o lo que habrá vivido en esa dichosa perrera.

Además llegó con un ojo hinchado y el otro totalmente cerrado, calvo por algunos sitios, lleno de mocos... tenia conjuntivitis en infección en los ojos, sarna por la cual se le caía el pelo o se lo arrancaba él, y un constipado de tres pares de narices, “probablemente por dormir en el suelo de la perrera y pasar penurias” (palabras del veterinario). Poco a poco Odi fue recuperándose, a base de pomadas y ese spray rosa punky que tan poco le gustaba. Y sobre todo, poco a poco fue cogiendo confianza, o como decía mamá: “Esque venia totalmente anulado, sin personalidad, pero ya va siendo perro, perro feliz”.


Odi demostró ser el perro mas bueno del mundo, suena a tópico, pero es la verdad, por mis manos han pasado muchos perros pero pocos tan buenos como éli.
Tontorrón, bolote, ignorante, agradecido, alegre, sumiso, muy apegado a las personas, asi empezó a formarse el nuevo Odi, el verdadero Odi El Bueno. Con los gatos fenomenal, con los perros igualmente, con los patos impecable, con los niños juguetón. Un perro demasiado perfecto, tal vez físicamente no tiene el patrón de lo que se entiende (o a la gente le da por entender) “perro guapo”, pero ya quisieran todos los perros tener el excepcional carácter que tuvo Odi.


Después de unos meses de recuperación, adaptación, juegos, cariños y felicidad aquí, Odi se fue a una casa donde le prepararian para ir a Suiza, le salió una adoptante que le adoraba desde la distancia.
Al poco de llegar a su destino surgió la catastrofe, jamás pensé que pudiera tener su corazoncito tan grande, y quizás como dicen, el viaje fue lo peor y Odi se fue debilitando. Yo esperaba impaciente las fotos tuyas en aquellas frias tierras entre la nieve, pero no pudo ser, cuando me dieron la noticia me costo tanto asimilarlo y creerlo....


Si lo llego a saber me le hubiera quedado, puede que aquí igualmente se hubiera muerto, pero el pobre ha pasado por tantas manos y tantas cosa que tal vez lo que necesitaba era tranquilidad. Jamás olvidaré la ultima vez que le vi en mrw, con su cara de pena, llorando y, seguramente pensando: “no puede ser, otra vez me abandonan, otra vez me meten en una jaula, después del tiempo que he estado aquí, del cariño que yo les tenia ya no me quieren”.
Pequeño Odi quiero que sepas que nosotros te queremos, que esperábamos que aquello fuera lo mejor para ti.
Todos los perros teneís algo especial que os hace ser unicos, y mas aun perros como vosotros que dan lo mejor que tienen cuando se les presenta otra oportunidad.


Nunca te olvidaremos pequeño.
Gracias a las chicas que sacaron a Odi y lo trajeron a mi vida directa o indirectamente y gracias a Odi por haber sido como es y por haberme permitido disfrutar de su bondad y alegria.
Ojala no tuviera que escribir estas palabras por este motivo, la vida es tan injusta que cuando parece que uno va a ser feliz, que ya no tiene problemas, que logra lo que ha estado buscando toda su vida, acaban arrebatándole la oportunidad. Asco de mundo, de mala suerte, de gente que abandona y hace que los animales sufran, que se debiliten, de perreras, de muerte y de todo.
Unos van, otros vienen, pero todos permanecen para siempre, Odi es ahora uno de esos agujeros en mi corazon que poco a poco acaban con mi vida, que tanto duelen. Pero tambien un estupendo recuerdo que nunca olvidaré, siempre me quedará la imagen de y esas cejillas gruesas despelujadas tan simpaticas a juego con unos ojos enormes brillantes y una lengüita jadeante rebosante de felicidad al son del movimiento de un rabo cortado.
Te queremos Odi, eras la bondad echa perro.





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